El principio de una sola China es inviolable
2026/01/22


El 16 de enero de 2026, la Cónsul General de China en Barcelona, Meng Yuhong, publicó en La Vanguardia un artículo titulado El principio de una sola China es inviolable. El texto completo es el siguiente:

El año 2025 marca el 80.º aniversario de la victoria en la Guerra de Resistencia del Pueblo Chino contra la Agresión Japonesa y en la Guerra Antifascista Mundial, así como el 80.º aniversario de la recuperación de Taiwán. En este importante momento histórico, el Comité Permanente de la Asamblea Popular Nacional (APN) de China decidió, por vía legal, designar el 25 de octubre como el Día de la Conmemoración de la Recuperación de Taiwán, lo que demuestra plenamente el hecho histórico y legal de que ambos lados del estrecho de Taiwán pertenecen a una sola China, y proclama la firme determinación, la fuerte voluntad y la poderosa capacidad del Gobierno y el pueblo chinos de defender la soberanía y la integridad territorial del país.

Primero, la historia de la cuestión de Taiwán es clara. Taiwán forma parte del territorio chino desde la antigüedad. Desde 1335, los sucesivos gobiernos centrales de China comenzaron a establecer administraciones en las Islas Penghu y Taiwán, ejerciendo control administrativo. En 1895,  mediante la guerra de invasión, Japón obligó al gobierno de la Dinastía Qing de China a firmar el desigual "tratado de Shimonoseki", ocupando ilegalmente Taiwán y las Islas Penghu. En diciembre de 1943, los Gobiernos de China, Estados Unidos y Reino Unido publicaron la “Declaración de El Cairo”, en la que se anunció que el propósito de los tres países era que los territorios robados por Japón de China, como el noreste de China, Taiwán y las Islas Penghu, fueran devueltos a China. En julio de 1945, los gobiernos de China, Estados Unidos y Reino Unido firmaron conjuntamente la Proclamación de Potsdam”, a la que más tarde se unió la Unión Soviética, y se reiteró que "(…) las condiciones de la “Declaración de  El Cairo” serían plenamente implementadas.". En septiembre del mismo año, Japón firmó los “Artículos de Rendición de Japón”, prometiendo "(…) cumplir fielmente los deberes establecidos en las disposiciones de “Proclamación de Potsdam”". El 25 de octubre de 1945, el Gobierno de China anunció “(…) el restablecimiento del ejercicio de la soberanía sobre Taiwán” y celebró en Taipéi “la ceremonia de recepción de la rendición de Taiwán en la Zona de Guerra de China”. Al repasar el hilo histórico de la cuestión de Taiwán, vemos claramente que solo existe una China en el mundo, que Taiwán es una parte inalienable del territorio de China desde la antigüedad, que su historia y realidad jurídica no pueden ser cuestionadas.

Segundo, el principio de una sola China no puede ser desafiado. El 25 de octubre de 1971, el 26.º período de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó la Resolución 2758, por la cual decidió expulsar a los representantes de las autoridades de Taiwán y restaurar el asiento de la República Popular China en la ONU, así como todos sus derechos legítimos. Esta resolución resolvió de manera definitiva, desde los puntos de vista político, jurídico y procedimental, la cuestión de la representación de toda China, incluido Taiwán, en la ONU, y dejó claro que no existen “dos Chinas” o “una China, un Taiwán”. El sistema de la ONU siempre se ha adherido a este principio y no permite que Taiwán participe en la ONU ni en sus organismos especializados bajo ningún nombre o identidad. En los documentos oficiales de la ONU, Taiwán se denomina “Taiwán, Provincia de China”.

Hasta la fecha, un total de 183 países, incluyendo España, han establecido y desarrollado relaciones diplomáticas con China de conformidad con el principio de una sola China. El principio de una sola China se ha convertido en un principio básico de las  relaciones internacionales y en un consenso general de la comunidad internacional.

Tercero, la reunificación de China es irresistible. La cuestión de Taiwán es un asunto interno de China, y constituye el núcleo de los intereses medulares de China. Resolver la cuestión de Taiwán y lograr la reunificación completa de la patria es defender la soberanía y la integridad territorial del país de acuerdo con la ley, y es una misión histórica que debemos cumplir. Las autoridades del Partido Progresista Democrático (PPD) de Taiwán se han aferrado obstinadamente a la posición separatista de la “independencia de Taiwán”, han intentado buscar la “independencia de Taiwán” valiéndose de Estados Unidos y se han arriesgado a convertir a Taiwán en un “barril de pólvora” y un “depósito de municiones”, lo que revela plenamente su verdadera naturaleza feroz como “saboteadores de la paz”, “creadores de crisis” e “instigadores de guerras”. Los intentos de las fuerzas externas de “contener a China mediante Taiwán” y armar a Taiwán solo envalentonarán a las ya desenfrenadas fuerzas separatistas de la “independencia de Taiwán” y empujarán aún más al estrecho de Taiwán al peligro de un conflicto armado. Ante las reiteradas provocaciones de las fuerzas en pos de la “independencia de Taiwán” y las ventas de armas a gran escala de EE.UU. a Taiwán, es natural que nos opongamos categóricamente a ello y tomemos contramedidas enérgicas. China tiene una voluntad inquebrantable de defender la soberanía, la seguridad y la integridad territorial nacionales. Cualquier acto despreciable de cruzar la línea o cometer provocaciones sobre la cuestión de Taiwán inevitablemente se enfrentará a una respuesta contundente de China, y cualquier intento siniestro de obstruir la reunificación de China fracasará.

En noviembre de 2025, el rey Felipe VI de España realizó una visita de Estado a China. El presidente Xi Jinping y el rey Felipe VI se reunieron y alcanzaron amplios consensos, inyectando un fuerte ímpetu al desarrollo de las relaciones entre China y España. Los dos jefes de Estado acordaron realzar la amistad tradicional, consolidar la confianza mutua política y apoyar firmemente los intereses vitales y las preocupaciones trascendentales de la otra parte. España se adhiere firmemente a la política de una sola China y está dispuesta a seguir siendo un socio fiable de China.

Hemos visto que cada día hay más países que se solidarizan con China, que no solo reafirman su apego al principio de una sola China y reconocen que Taiwán forma parte del territorio chino, sino que también rechazan explícitamente todo tipo de actos secesionistas en pos de la “independencia de Taiwán” y apoyan la causa de la reunificación de China. Esperamos que los amigos de todos los sectores de Cataluña conozcan a fondo la esencia de la cuestion de Taiwán. Asimismo, deseamos realzar la concepción correcta de la historia de la Segunda Guerra Mundial y salvaguardar los resultados de la victoria en dicha Guerra. Estamos dispuestos a trabajar conjuntamente para forjar una Asociación Estratégica Integral China-España con mayor determinación estratégica, mayor dinamismo de desarrollo y mayor influencia internacional, generando más bienestar para ambos pueblos y haciendo una mayor contribución a la paz y estabilidad mundial.


Para sus Amigos:   
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