El 16 de octubre, la cónsul general de China en Barcelona, Meng Yuhong, publicó en el diario español El Triangle un artículo firmado titulado «Mantener una relación de socios comerciales clave estable y equilibrada entre China y la UE». A continuación, se reproduce el texto íntegro del artículo:

Desde hace algún tiempo, muchos amigos de Cataluña han mostrado un gran interés por la evolución de las relaciones económicas y comerciales entre China y la Unión Europea (UE). Aprovecho la celebración de la segunda reunión del Mecanismo de Consultas sobre Comercio e Inversión China-UE para ofrecerles una presentación al respecto.
I.
Los días 8 y 9 de octubre de 2026, el ministro de Comercio de China, Wang Wentao, y el comisario europeo de Comercio y Seguridad Económica, Maros Sefcovic, han copresidido en Beijing la segunda reunión del Mecanismo de Consultas sobre Comercio e Inversión China-UE y han emitido una declaración conjunta. Partiendo del posicionamiento de China y la UE como socios comerciales clave, comprometidos con una relación estable y equilibrada, ambas partes han pasado revista a los avances de las consultas realizadas desde la primera reunión en los cuatro ámbitos de trabajo del mecanismo: el equilibrio del comercio y las inversiones, los controles a la exportación, la propiedad intelectual y la reforma de la Organización Mundial del Comercio (OMC). Asimismo, han mantenido deliberaciones recíprocas, profesionales y constructivas sobre importantes cuestiones económicas y comerciales bilaterales. Ambas partes han reiterado que, como socios comerciales clave, se comprometen a gestionar adecuadamente sus diferencias en el marco de las normas de la OMC, mantener unas relaciones económicas y comerciales bilaterales estables y hacerlas más equilibradas.
Ambas partes han acordado mantener la comunicación y las consultas sobre el acceso a los mercados, avanzar gradualmente en la resolución de las respectivas preocupaciones relativas a los productos sanitarios, los productos agroalimentarios y la prohibición de financiar proyectos que utilicen inversores chinos, entre otras cuestiones, y seguir promoviendo un equilibrio ascendente del comercio entre China y la UE. También han acordado reforzar el mecanismo de diálogo sobre controles a la exportación, mantener una comunicación más estrecha sobre sus respectivas políticas, impulsar la resolución de casos concretos que suscitan preocupación para cada una de ellas y estudiar la posibilidad de adoptar medidas de facilitación. Asimismo, han acordado entablar un diálogo técnico sobre el Reglamento sobre subvenciones extranjeras de la UE y seguir reforzando los intercambios y la cooperación en materia de protección de la propiedad intelectual y reforma de la OMC. Ambas partes han convenido en explorar oportunidades de inversión y nuevas formas de cooperación orientadas al futuro. En total, han alcanzado un consenso sobre una lista de 16 puntos concretos.
Ambas partes han acordado celebrar la tercera reunión del mecanismo en marzo de 2027. Hasta entonces, mantendrán una comunicación estrecha, incluida una videoconferencia a nivel ministerial en enero.
II.
En un contexto en el que la recuperación de la economía mundial afronta dificultades y cobran fuerza las corrientes contrarias a la globalización, China y la UE deben mantener una relación de socios comerciales clave estable y equilibrada.
En primer lugar, debemos defender el beneficio mutuo y ganancias compartidas, y consolidar los cimientos de la cooperación. La esencia de las relaciones económicas y comerciales entre China y la UE reside en el beneficio mutuo y las ganancias compartidas. La actual estructura del comercio bilateral es el resultado de las decisiones de ambas partes, basadas en sus respectivas ventajas comparativas, y responde a la lógica del mercado. China y la UE son, cada una para la otra, su segundo socio comercial. En 2025, el comercio bilateral de mercancías ha alcanzado los 828.110 millones de dólares estadounidenses, lo que supone un aumento interanual del 5,4 %, mientras que el volumen acumulado de las inversiones bilaterales ha superado los 280.000 millones de dólares. En los primeros ocho meses de 2026, el comercio bilateral ha alcanzado los 608.100 millones de dólares, con un crecimiento interanual del 12,4 %. China y la UE representan conjuntamente más de un tercio de la economía mundial, mientras que su volumen comercial supera una cuarta parte del comercio global. La estabilidad de las relaciones económicas y comerciales entre China y la UE reviste, por tanto, una gran importancia para el mundo.
En segundo lugar, debemos defender el libre comercio y oponernos al proteccionismo. Las cadenas industriales y de suministro de China y la UE están profundamente integradas. Esta integración es fruto de la globalización económica y del funcionamiento del mercado, y refleja las decisiones de las empresas de ambas partes, adoptadas en función de los costes, la tecnología y la eficiencia. Responde a los intereses comunes de ambas partes. Las relaciones económicas y comerciales entre China y la UE no constituyen un juego de suma cero, y el equilibrio comercial tampoco debe alcanzarse restringiendo la cooperación. Debe lograrse progresivamente mediante la profundización de la cooperación, la ampliación recíproca del acceso a los mercados y la atención a las preocupaciones legítimas de cada parte. El proteccionismo no contribuye a mejorar la competitividad industrial; por el contrario, puede debilitar la confianza de las empresas de ambas partes en la cooperación y perturbar la estabilidad de las cadenas industriales y de suministro mundiales. China y la UE deben defender conjuntamente el libre comercio y la competencia leal, oponerse firmemente al proteccionismo y al unilateralismo, y preservar un entorno económico y comercial abierto, estable y previsible.
En tercer lugar, debemos mantener el diálogo y las consultas para encontrar conjuntamente soluciones que favorezcan el desarrollo. China y la UE comparten amplios intereses comunes, y la esencia de su cooperación económica y comercial reside en la complementariedad de sus ventajas, el beneficio mutuo y las ganancias compartidas. Ambas partes deben gestionar de manera equilibrada sus diferencias comerciales y sus respectivas preocupaciones en el marco de las normas de la OMC, explorar vías para profundizar la cooperación mutuamente beneficiosa e impulsar el equilibrio ascendente y el desarrollo hacia adelante del comercio entre China y la UE. Unas relaciones económicas y comerciales estables y saludables entre China y la UE no solo benefician a las empresas y los ciudadanos de ambas partes y responden a sus intereses comunes, sino que también aportan certidumbre e impulso positivo al crecimiento de la economía mundial y a la estabilidad de las cadenas industriales y de suministro.
En julio de 2025, durante su encuentro con António Costa, presidente del Consejo Europeo, y Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, el presidente chino Xi Jinping señaló que, en los últimos 50 años, China y la UE han logrado resultados fructíferos en intercambios y cooperación, generando éxito mutuo y beneficios globales. Un entendimiento y una perspectiva importantes son que ambas partes deben respetarse mutuamente, buscar puntos en común, guardando las diferencias, mantener la apertura y la cooperación, y buscar el beneficio mutuo.El presidente Xi Jinping formuló tres propuestas para el desarrollo futuro de las relaciones entre China y la UE: mantener el respeto mutuo y consolidar el posicionamiento de las relaciones China-UE como asociación; mantener la apertura y la cooperación y gestionar adecuadamente las diferencias y fricciones; y practicar el multilateralismo y defender las normas y el orden internacionales.De cara al futuro, China y la UE deben mantener una relación de socios comerciales clave estable y equilibrada.

